Mayo 11, 2004
Chúcalo Danilo!!!
Hoy hemos asistido a un nuevo capítulo de la Misión Anderson. El perro fiel de isaías ignoró la sentencia de la sala penal del TSJ y embistió nuevamente al Alcalde Capriles Radonski.
El Alcalde, en un gesto de desmedida inocencia, se presentó hoy en el tribunal segundo de control del área metropolitana de Caracas donde un juez suplente le dió curso a la solicitud de un fiscal de ambiente que solicitó una medida de privación de libertad en contra el mandatario baruteño.
¿De que acusa este fiscal de ambiente a Capriles Radonsky? ¿tala indiscriminada? ¿crueldad con los animales? ¿caza furtiva? No, nada de eso; le acusa de, entre otras cosas, quebrantamiento de principios internacionales y atentado contra el gobierno. Extrañas competencias para un fiscal de ambiente.
Mientras tanto, en salón de la justicia, perdón, en la fiscalía militar fué suspendida la audiencia donde declararía la civil Patricia Poleo como imputada por el delito de instigación a la rebelión. Resulta que el mayor de la Aviación Rubén Darío Garcilazo, juez militar primero de Control está muy ocupado probando los cachitos de la Danubio.
Luego de hacer un profundo análisis del embrollo judicial, lo de los paramilitares, la pijama del trisoleado y el extraño caso de los cachitos he llegado a la conclusión de que todo esto es parte de las políticas sociales del gobierno que quiere que nos empatemos en una de risoterapia porque saben que los niveles de estrés entre la población son muy altos. Es que la revolución piensa en todo. ![]()