Mayo 29, 2005

No es odio, señor Uzcátegui

No es odio, señor Uzcátegui: RECONÓCELOS ejerce apenas el derecho sagrado de la libre opinión, la esencia de cualquier democracia.

Había una vez un país en el que su presidente se mofaba de sus opositores, los discriminaba, los agredía y los despedía de sus empleos. Muchos de sus partidarios, obedientes de la voluntad del máximo líder, salieron a la calle cargados de armas para disparar contra una multitud -cuánto odio, señor Uzcátegui- que pedía elecciones, libres y democráticas. La voluntad de esa gran masa popular fue traicionada y su voz ahogada.

Una parte se reservó para sí el derecho a resistir, aquel que tanto consagra ese presidente para sus hermanos palestinos, bolivianos, argentinos o cualquier pueblo oprimido por el capitalismo salvaje o la ocupación extranjera. Pero lo niega -con violencia señor Uzcátegui-, a los ciudadanos de su país cansados del atropello y la barbarie.

Nuestra resistencia, señor Uzcátegui, no es violenta. No hay armas, no hay comandantes iluminados, no hay "Faustos", secuestros, ni bombas. En RECONÓCELOS actuamos exclusivamente en el territorio del pensamiento y la palabra, utilizando el inviolable derecho a expresarse, a disentir, a criticar y a informar. Sin más recursos que esos.

No tenga dudas señor Uzcátegui, para utilizar una expresión tan en boga en la Venezuela de hoy, que la historia nos absolverá. Sabemos como han terminado -y la catástrofe en que han sumido a sus países- los presidentes (incluso algunos legitimados por la voluntad popular) que expresaban en sus actos una vocación totalitaria. En el caso de Venezuela, según la acertada predicción de Karl Marx, la historia se repite, la primera vez como tragedia, la segunda vez como farsa.

En estos días el totalitarismo, la persecución de la mínima expresión de disenso, la violencia, el latrocinio, se adueñan del país en unas proporciones que convierten a los "40 años de podredumbre" en un té de señoras burguesas. Mientras eso sucede, una verdadera jauría se adueñó de todos los poderes que otorga un Estado sin contralor en el que sólo reina la voluntad de un hombre.

Qué bajo hemos caído los venezolanos. Los que hoy se enriquecen a la sombra de la decadencia imperante reclaman el derecho a que la Justicia cercene a los que se atreven a señalarlos con dos únicas y pacíficas armas: la pluma y la palabra.

Atentamente,
El equipo de reconócelos.com

A nuestros visitantes

Luego del pedido de investigación contra RECONÓCELOS introducido ante la Fiscalía General de la República, nos vimos obligados a hacer significativos ajustes en nuestra página. Hemos renovado y aumentado el contenido, obedeciendo a las sugerencias de quienes nos animan y también, ¿por qué no?, de aquellos que nos adversan. Pero nuestra labor de registro de los personajes más descollantes de la revolución socialista (antes bolivariana) seguirá adelante, a pesar de las investigaciones y cuestionamientos.

Fue precisamente el presidente Hugo Chávez quien dijo en Brasil que los pueblos tienen el derecho a la resistencia ante quienes les agreden. Pues bien, RECONÓCELOS es la trinchera desde la cual resistimos para que no se olvide a quienes colaboran o han colaborado con este régimen al que estimamos -como otros millones de venezolanos-, ha sumido al país en la crisis institucional y política más importante de su historia reciente. Y si la crisis económica aún no es mayor es apenas porque los precios del petróleo están en un buen momento. Cuando caigan el rey se quedará desnudo junto a las ruinas de Pdvsa, la que hasta 2002 era la segunda empresa petrolera del mundo.

Reiteramos que estamos haciendo uso de nuestro derecho a la expresión política a través de esta página web. Y, la verdad, no somos tan importantes como para que la Fiscalía nos investigue. Sólo damos nuestra humilde contribución como opositores a un régimen que se empeña (con la valiosa asesoría de la inteligencia cubana) criminalizar la más mínima disidencia.

Finalmente, reiteramos que ante un gobierno que se burla de las leyes, con una justicia parcializada, un poder electoral cuestionado nacional e internacionalmente, que promueve y tolera violaciones a los derechos fundamentales de las personas y la corrupción más ostensible, sólo nos resta la sanción moral contra los responsables de este desastre. Venezolanos, no se olviden de estas caras.

Por qué RECONOCELOS es diferente a la “Lista de Tascón”

En los últimos días, RECONÓCELOS.COM ha sido objeto de fuertes cuestionamientos por parte de periodistas que consideran que este sitio puede considerarse como una “lista negra”, con la cual se pretende perseguir y amedrentar a las personas que aquí reseñamos por el hecho de ser partidarios del gobierno de Hugo Chávez. Queremos rebatir aquí tales argumentos por una razón fundamental: RECONÓCELOS es apenas un espacio de expresión en Internet concebido a finales de 2002, es decir, antes de la convocatoria al firmazo que solicitaba la realización de un referéndum presidencial en Venezuela.

RECONÓCELOS es el vehículo de expresión política de un grupo independiente de venezolanos. No se sostiene, como la lista de Tascón, en el poder del Estado para hacer una persecución sistemática a ciudadanos que ejercieron el derecho a la expresión política que consagran las leyes de este país. RECONÓCELOS es la expresión de un sentimiento político opositor a este régimen que no predica la violencia, ni el abuso, ni la violación de las leyes. Que no propicia que a nadie le sea arrebatada su fuente de sustento –como sucedió con cientos de miles de venezolanos en el último año- por pedir un cambio político. Y que consagra entre sus principios el derecho a réplica de quienes se sientan agraviados con nuestros dichos.

RECONÓCELOS es un emprendimiento independiente de patrocinios corporativos de cualquier naturaleza (todos trabajamos ad-honorem, en nuestras horas libres), y sólo busca dejar registro de los que consideramos abusos y violaciones de los personeros de este gobierno. Se nos cuestiona con una dureza que nuestros críticos no aplican, por caso, a las decenas de sitios y medios de comunicación oficialistas que vuelcan sus opiniones en forma de insultos y descalificaciones contra los opositores al chavismo.

Creemos que cada quien es libre de opinar lo que quiera respecto de RECONÓCELOS, y sus críticas nos impulsan a mejorar. Pero este sitio no desaparecerá, porque es nuestro humilde intento de registrar los atropellos a la ley y los derechos humanos en que ha incurrido este gobierno. Reiteramos, en cambio, nuestra creencia en la sanción moral: es lo que nos queda ante el derrumbe del Estado de derecho que ha propiciado ésta “revolución” de claro talante dictatorial.

Preguntas Frecuentes

¿Quiénes hacen RECONÓCELOS?

-Somos un grupo de ciudadanos de diversas tendencias políticas, radicados en Venezuela y el extranjero, que adversamos al gobierno de Hugo Chávez y lo consideramos nefasto para nuestro país. Varios de nosotros votamos por Chávez, pero este traicionó sus promesas de limpiar al país de corrupción y respetar su independencia. Ahora somos un apéndice de la dictadura de Cuba, seguimos siendo uno de los países más corrompidos del mundo y la democracia imperfecta que padecíamos se transformó en una semidictadura donde la voz de un sólo hombre es la que decide el destino de millones de personas. La disidencia democrática es castigada, y se manipula a la opinión pública con la amenaza de una supuesta agresión extranjera para ocultar la gerencia ruinosa que este gobierno ha ejercido en el país.

¿De dónde obtienen la información?

-De fuentes públicas, medios de comunicación y colaboradores espontáneos.

¿Con qué recursos cuentan?

-Mínimos: amor por nuestro país y preocupación por su futuro. Trabajamos sin remuneración y mantenemos la página con donaciones de nuestros visitantes.

¿Por qué no revelan sus identidades?

-Tememos por nuestra seguridad en un país en el cual la justicia dejó de ser imparcial hace rato. No somos poderosos ni influyentes y seríamos presa fácil del empeño del régimen por aplastar toda disidencia política. Y, fundamentalmente, porque no somos delincuentes: no robamos, ni denigramos, ni agredimos físicamente a nadie, algo que no pueden decir la mayoría de los reseñados en esta página web. Ejercemos apenas nuestro derecho a opinar, que está consagrado en la Constitución.

¿Qué puede hacer alguien que se sienta ofendido por la información publicada en RECONÓCELOS?

-Como siempre hemos advertido en nuestra página, debe hacer uso del derecho constitucional a la réplica y escribirnos a webmaster(arroba)reconocelos.com. Sus comentarios serán publicados una vez confirmada la identidad del remitente.